Sube tu padrón
Arrastra el Excel con el que trabajas hoy —con las columnas desordenadas y los teléfonos a medias—. Lo leemos, te mostramos lo que entendimos y tú corriges lo que haga falta.
Cada cliente tiene una ficha con su propio link: ahí ve hasta cuándo está al día, por dónde pagarte y te avisa cuando ya pagó. Tú lo confirmas de un toque y su ficha avanza sola. Él no crea cuenta ni instala nada.
Gratis hasta 10 fichas, y S/ 20 al mes hasta 100. Sin tarjeta. Tu primer cobro sale hoy.
Si tu negocio cobra una cuota que se repite, hoy eso vive en un cuaderno, en un Excel o en la memoria de alguien. MiFicha lo convierte en un registro que se actualiza solo, y lo presenta para cada uno: tu cliente ve si está al día y por dónde pagarte; tú ves quién pagó y lo confirmas. Así nadie tiene que escribir por WhatsApp para preguntar si el pago llegó.
Su nombre, su celular, qué contrató y desde cuándo. Nace con un link que le mandas por WhatsApp: lo abre y ya está adentro, sin registrarse.
Cada mes —o cada quincena, o cada año— el cobro del período siguiente nace solo. Nadie tiene que acordarse de crearlo ni de calcular hasta cuándo pagó.
Tu cliente declara con qué pagó y su número de operación; tú lo confirmas. Queda escrito el método, el número, la hora y quién lo dio por bueno.
Cobrar tarde casi siempre es un olvido, no una negativa. Si tu cliente baja la app le avisamos antes del vencimiento, entre las 8 y las 8; a ti, cuando alguien declara un pago.
Lo que MiFicha administra son fichas, vencimientos y cobros, y eso funciona igual en un gimnasio de 40 socios, en una junta de 900 departamentos y en la consulta de una psicóloga con 25 pacientes. Da lo mismo si tienes local o atiendes por tu cuenta —en tu consultorio, en la casa del cliente o por videollamada—: cambia el nombre de lo que cobras, la forma de cobrarlo no.
No hay migración ni configuración larga: empiezas con la lista de clientes que ya tienes, tal como está, y en la misma tarde puedes mandar el primer cobro.
Arrastra el Excel con el que trabajas hoy —con las columnas desordenadas y los teléfonos a medias—. Lo leemos, te mostramos lo que entendimos y tú corriges lo que haga falta.
Cada ficha nace con su link. Lo mandas por WhatsApp y tu cliente entra de un toque: no crea cuenta ni inventa una contraseña más. Si baja la app, pone su código una sola vez y ahí le avisamos antes de que venza.
Tu cliente paga como siempre —Yape, Plin, transferencia, efectivo— y declara su número de operación. A ti te llega a la bandeja y lo confirmas de un toque.
Tu cliente te paga directo, por el mismo medio de siempre, y el dinero llega a tu cuenta sin pasar por MiFicha. Nosotros registramos el pago y guardamos la constancia; por eso cualquier medio sirve, incluso los que salgan mañana.
Lo que MiFicha aporta no es el cobro: es la prueba. Cada pago queda con su método, su número de operación, la conformidad de tu negocio y la hora. Y un número de operación no se puede usar dos veces para la misma ficha, así que nadie paga un mes con el comprobante del anterior.
Lo que hace tu cliente apenas termina de pagar
Cómo pagaste
Número de operación
Le llega a Gimnasio Fuerza en el momento. Te avisamos apenas lo confirmen.
Un solo número que entiendes de una mirada: cuántas fichas activas tienes.
El primer mes es gratis para todos. No es una promoción de lanzamiento: siempre va a ser así.
¿Más de 10,000 fichas? Conversemos.
La plata va de tu cliente a tu cuenta, directo. MiFicha nunca la recibe, nunca la retiene y nunca se queda con un porcentaje.
Preferimos decirlo antes de que lo descubras. Son las decisiones que mantienen la herramienta simple, y cada una explica por qué se aprende en una tarde.
Sube tu lista de clientes, reparte los links y deja de llevar la cuenta a mano.
Gratis hasta 10 fichas · Sin tarjeta · Te acompañamos en la primera carga